domingo, 26 de abril de 2009

Una sonrisa es una inversión...


Javier

Muchas personas perciben intuitivamente que en la vida las cosas más sencillas son las más importantes, o, si lo prefiere, que las cosas más importantes en la vida resulta que son las más simples. Ese es un descubrimiento muy profundo. ¿Qué es más importante para nosotros, por ejemplo, que respirar? Sin embargo, rara vez nos detenemos a pensar en eso. El aire fresco no cuesta un centavo, pero si nos falta, morimos en unos minutos.

Otra cosa sencilla pero de gran importancia es una sonrisa. Una sonrisa no cuesta dinero, ni tiempo, ni esfuerzo, pero literalmente es cierto que puede ser de importancia capital en la vida. Una sonrisa ejerce un efecto sobre todo el cuerpo, desde la piel hasta el esqueleto abarcando todos los vasos sanguíneos, los nervios y los músculos. Afecta el funcionamiento de cada órgano. Ejerce una influencia sobre toda glándula. Repito – y esto es literalmente cierto – no se puede sonreir sin que todo el organismo se afecte favorablemente. Es más: una sonrisa relaja a menudo una gran cantidad de músculos y cuando sonreír se convierte en un hábito, se puede ver fácilmente cómo se incrementa el efecto. Las sonrisas del año pasado le rinden hoy buenos dividendos.

El efecto de una sonrisa en otras personas no es menos notable. Desarma las sospechas, esfuma el miedo y la ira, y saca a la luz las mejores cualidades de la otra persona, cualidades que inmediatamente influyen en usted.

Una sonrisa es al contacto personal lo que el aceite a la maquinaria y ningún ingeniero inteligente descuida la lubricación.

Emmet Fox

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